Miguel Herrera y su cuerpo técnico, a decir de Javier Aquino, cuentan con una plantilla para buscar el campeonato.

Por: Felipe Guerra García

Por la alta calidad de la plantilla, la categoría de sus jugadores y la capacidad técnica de Miguel Herrera con su cuerpo técnico, Javier Aquino, es un convencido en que “lo que se ve no se juzga, el equipo está armado para ser campeón”.

Este sábado, en la jornada 6 de la Liga Mx, los felinos buscarán confirmar la buena racha y sumar 4 victorias consecutivas si vencen al San Luis en el Universitario, y meterse al grupo de los 4

Están en el quinto peldaño, zona de reclasificación local con 10 puntos, mismo saldo de Pachuca y Cruz Azul tercero y cuarto de la zona de liguilla directa, a donde el once de Miguel Herrera buscará meterse.

Aquino, está consciente de que la competencia está cerrada, pero en su opinión: “sí, tenemos una mejor plantilla, jugadores suficientes para armar dos equipos, hasta tres jugadores por posición”.

Destacó que la personalidad de su guardameta estelar, la capacidad para motivar a todo el plantel y trazar en conjunto las metas que sí pueden alcanzar: “Nahuel es un gran líder y lo que representa para el club.

“Él –puntualizó- siempre predica con el ejemplo, sus palabras son sabias, es paso a paso y no menospreciar a ningún rival, pero lo que se ve no se juzga, el equipo está armado para ser campeón, (los directivos) han invertido mucho, estamos armados desde la portería hasta el centro delantero y no podemos aspirar a otra cosa con este equipo”.

Recordó el partido frente a Chivas: “se nota que tenemos un plantel vasto, salen cuatro de alto nivel y entran cuatro de alto nivel. Tenemos gente que revoluciona el partido y diferentes características para jugar, la llegada de (Yeferson) Soteldo, está ‘Nico’, y nunca hemos tenido excusa y este año mucho menos para buscar el campeonato”.

Por lo pronto, sin menospreciar al San Luis que navega en el penúltimo sitio de la tabla general, con un solo triunfo y 4 derrotas, lo menos que debe hacer Tigres, es hacer valer su condición de favorito, ganar en su propia cueva.