Disfruto mucho llegar temprano al Estadio Universitario y contemplar desde lo alto el mar de emociones que guarda el silencio de las gradas vacías.

Me gusta imaginarme en diferentes etapas de mi vida en ese escenario que ya pinta canas, y que reclama una renovación, pero que se resiste a ser jubilado a cambio de uno más moderno y funcional.

Me veo en la grada de Sol, aún con poca conciencia, de seis años de edad, junto a mi abuelo y mi padre, y quizá en mi primera visita a ese campo sagrado, para un partido de la Selección Mexicana, en un Premundial de 1977, donde presencio una goliza de escándalo.

Luego me veo un poco más grande, de nuevo junto a mi abuelo y mi padre, ahora en el anillo, también de Sol, desde donde puedo ver para un lado la transitada avenida Universidad, y hacia el otro, la Final de Liga de la temporada 79-80, donde Tigres enfrenta a Cruz Azul.

Me veo asomado a través de unos binoculares de mi abuelo, revisando quiénes son los hombres de la barrera, cuando veo pasar un balón que se mete en la portería de Pilar Reyes. Gol de Cruz Azul.

Pasan los años, y ahora me recreo viéndome como de 13 años, en un partido donde Carlos Muñoz anota un gol desde fuera del área que sirve para que Tigres venza a los Pumas 1-0, en el arranque de una Liguilla. Es el año 1984, y de regreso a casa, a mi padre y a mí nos sorprende un aguacero que nunca olvidaré, y que nos deja empapados para siempre.

Me veo vibrando adolescente aún con el Tigres de Carlos Reinoso, ingresando más o menos en esa edad por primera vez al campo, mientras vengo de Rectoría, como estudiante, y detecto la puerta abierta del túnel, y sin vigilancia.

Después envuelto en una chamarra gigantesca para aguantar el frío como encuestador, mientras veo a Bahía anotar el quizá mejor gol en la historia de los Clásicos, una noche de diciembre de 1989.

No dejo de verme ahora en medio del drama del descenso, como reportero en mis veintes, años después como comentarista de radio en la madurez de mi vida, y ahora en la gran época dorada del futbol, cuando el otoño ha llegado a mi vida.

Quizá ningún lugar de la Ciudad resuma tanto mi vida como el Estadio Universitario. Construcción o remodelación del Estadio Universitario. ¿A dónde irán nuestros recuerdos?

Trayectoria:

Ha sido reportero de Cancha-El Norte, escrito dos libros (Clásico Regio, 40 Años de Pasión; y Cien Años del Voleibol en México), ha trabajado para ESPN Radio y Televisa Monterrey, y ahora colabora en el programa Futbol de América, que se genera en Colombia.

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