ESPÍRITU DEPORTIVO

Por: Felipe GUERRA GARCÍA

Rayadas y Tigres brindaron un partidazo de antología en un clásico regiomontano de la Liga Mx Femenil. (Foto de Felipe Guerra García. Paladín Monterrey News).

Tal parece que se está haciendo costumbre las goleadas en cada clásico regiomontano femenil y la noche del lunes, bajo pertinaz llovizna, no fue la excepción con lluvia de goles, apretado marcador de 5 a 4 con el triunfo de las campeonas, líderes y aún invictas Tigres sobre Rayadas.

Noche de fiesta sin duda alguna y digna de difundirla con bombo y platillo por todas las bondades del JUEGO LIMPIO que imperó en la cancha y refleja todo un buen ejemplo a seguir en todos los estadios del mundo.

Fue un partidazo de antología, que hizo recordar la gran final de mayo pasado en la que las jugadoras de Tigres se coronaron campeonas en la histórica final en un clásico regiomontano en la Liga Mx Femenil, como el que se vivió en diciembre de 2017 con el clásico varonil ganado por los universitarios.

Anoche hubo un sensacional partido con volteretas en el marcador, las anfitrionas iniciaron abajo temprano al minuto 6 con el 0-1 en contra, gol de Belén Cruz, pero la artillera Desirée Monsiváis respondió con tres goles consecutivos en los minutos 13, 15 y 23, aprovechando el descontrol de las campeonas y al concluir la primera mitad, la felina Belén Cruz acortó la distancia en el minuto 42 a 3-2.

Desirée Monsivais, máxima goleadora de la Liga Mx Femenil anotó cuatro goles, pero le amargó el festejo la derrota ante Tigres por 5-4. (Foto José Elizondo Alvarado Paladín Monterrey News).

En la segunda parte también fue de alarido, siguió la lucha de gladiadoras sobre la verde alfombra del BBVA Bancomer, las Rayadas fueron empatadas a tres goles por Katty Martínez al minuto 53, pero 20 minutos después Desirée Monsiváis, de tiro penal para su cuarto gol en sus alforjas, puso el 4-3 a favor de las anfitrionas.

Sin embargo las chicas de Tigres siguieron con dos zarpazos de Katty Martínez en los minutos 88 y 89 para el definitivo 5 a 4 que mantiene invicta a las campeonas defensoras que escalaron al liderato general.

Digno de reconocer a ambos equipos, enjundia sin igual, juego limpio, respetuosas entre las adversarias, entrega y determinación fieles a la causa, cumplieron con valor deportivo, ejemplares jugadoras que fueron reconocidas por más de 17 mil aficionados que se dieron cita en el Coloso del Cerro de la Silla.

Los entrenadores Héctor “Tito” Becerra por las Rayadas y Ramón Zevilla por las campeonas Tigres, tuvieron su duelo al momento de mover sus piezas cual un juego de ajedrez. El jaque mate la dieron las chicas universitarias.

Mención especial también merece la cuarteta arbitral, ejemplares mujeres encabezada por la arbitro central Karen Hernández Andrade; asistente 1, Mayra Alejandra Mora Cerero; asistente 2, Brianda Guadalupe Hernández Zavala y cuarto árbitro, Lizzet Amairany García Olvera.  Excelente labor.

Una familia feliz seguidora de Rayados y Tigres, ejemplo de lo que es ser auténticos AFICIONADOS y prueba de que sí existe la sana convivencia siguiendo a diferentes equipos y no hay cabida al fanatismo. (Foto Felipe Guerra García-Paladín Monterrey News)

En las gradas imperó el alto porcentaje de convivencia y respeto entre aficionados seguidores, lógico del equipo de Rayadas como anfitrionas y del visitante Tigres, que se notó cuando celebraron estruendosamente los goles. Bonito mirar familias y más que entre ellas seguidores de ambos equipos, padres e hijos simpatizantes de Tigres y Rayados, una estupenda lección para quienes carecen del verdadero sentido de ser aficionado.

Un reproche a un reducido grupo de fanáticos que intentaron contaminar al publico con el estúpido y denigrante grito, pero qué bueno hubo miles de aficionados que los superaron con las porras de apoyo a sus respectivos equipos.